¿MIEDO A EMPRENDER?

¿Has escuchado alguna vez aquello de “sólo el miedo a fracasar convierte un sueño en imposible”? El miedo a emprender es, seguramente, una de las principales razones por las que personas con ideas maravillosas, no se lanzan a la aventura de convertir su pasión realidad.

La realidad es que nada es tan terrible como para no mirar hacia adelante por miedo. Y hoy os traemos 6 claves para superar ese miedo a emprender:

El fracaso no existe:

Si algo no funciona, no será un fracaso. Será un ejercicio de prueba-error en el que aprenderás qué debes mejorar, analizando qué puedes hacer que no has hecho hasta el momento. En resumen, será el momento de parar, reflexionar y coger fuerzas para volver a empezar con más ganas.

Tener un objetivo:

Tener el foco de nuestro proyecto bien definido, será el objetivo principal de todo buen emprendimiento, ya que uno de los principales problemas de los emprendedores es que se pierden en el camino. Es por ello que tener claros los objetivos que queremos alcanzar con nuestros proyectos de emprendimiento será lo único que nos mantendrá con fuerzas y nos ayudará a perseguir dichos objetivos.

No obsesionarse con la perfección:

Partiendo del punto de que la perfección no existe, obsesionarse con encontrarla solo pondrá piedras en nuestro camino. Analiza bien tus acciones, busca realizarlas de la mejor manera que esté en tus manos, pero recuerda que la imperfección es enriquecedora.

Sal de tu zona de confort:

Los grandes emprendedores, como podrías ser tú en un futuro, asumieron el riesgo de salir de esa zona de confort, que les ofrecía su puesto de trabajo estable, y experimentar. Salir de dicha zona de confort no te matará, al contrario, te ayudará a mejorar y obtendrás un mayor crecimiento tanto a nivel profesional como personal.

Acepta los riesgos:

Si te lanzas a emprender, te enfrentas a la posibilidad de no conseguir el éxito que desees desde el principio; es por ello que debes saber que todo negocio, empresa o proyecto conlleva riesgos. Si esto no sucediera en la actualidad, cualquier persona tendría su propio negocio.

Confía en tu talento: 

Confiar en ti mismo, en tu talento y en tus conocimientos, te ayudará a superar ese miedo que te atenaza y a alcanzar una mayor confianza en ti mismo.

¿Cómo superar el miedo y hacer realidad tu proyecto?

Vamos a analizar, uno por uno, cuáles son tus miedos y cómo vencerlos:

1. No voy a ser capaz.

O como también lo solemos llamar: miedo a fracasar.
Uno de los temores más habituales entre los emprendedores, y que suele aflorar en forma de preguntas como:

• ¿Podré gestionar este nuevo proyecto y a la vez trabajar en mi negocio actual?

• (Si has tenido que cerrar tu anterior empresa) ¿De verdad voy a ser capaz de empezar desde cero otra vez?

• ¿Y si me estoy equivocando y este proyecto nuevo no tiene futuro? (de esto hablaremos más adelante en el post).

Es como aprender a nadar: la única manera de hacerlo es lanzarte sin miedo.

Pero ojo, nadie dijo que tengas que hacerlo sin flotadores o sin ayuda.

Además, debemos tener en cuenta que siempre que tomemos una decisión, estaremos dejando algo de lado. La elección sin pérdida solo es posible en la  ficción o los sueños, pero no en la realidad. Por eso, el primer paso es asumir que estar mejor es el objetivo de nuestra decisión.

2. ¿Y si mi idea no es suficientemente buena?

Mucho cuidado con esto.

Si tienes un perfil más cauto, es probable que te veas en la tentación de pasarte meses, o incluso años, en esa fase de análisis. Recabando datos para estar seguro de que tu proyecto tiene futuro. Y la cuestión es que, por mucho que analices, nunca vas a tener garantías absolutas (de hecho, corres el riesgo de quedarte paralizado por exceso de información).

Lo que te aconsejamos es:

  • Buscar una idea de negocio que solucione una necesidad del mercado (y por supuesto, que sea un área que te apasione).
  • Crear un servicio “beta” y empezar por ofrecérselo a un grupo reducido de potenciales clientes, para validar la idea.
  • Si funciona, empiezas por dedicarle unas horas al día, en los ratos libres que tengas, hasta que empiece a crecer

¿Y si no funciona?

Pues al menos lo sabrás, sin haberte pasado meses dándole vueltas para nada, además de que tendrás un feedback real del mercado.

Al final la mejor manera de aprender qué necesitan tus clientes es trabajando directamente con ellos. No intentes leerles la mente.

3. Creo que me falta la preparación necesaria

¿Y cuál es el problema?

A ver, habrá casos en los que querrás emprender en algo donde no tienes los conocimientos básicos (muy común cuando piensas en reinventarte profesionalmente).

Aquí la solución está clara: busca una formación profunda, que te dé las bases necesarias para arrancar.

Y una vez la hayas terminado (o incluso antes), empiezas a buscar clientes.

Te decimos esto último porque es muy habitual que, cuando estés llegando al final de la formación, empiece a aparecer esa vocecita que te dice: “Haz otro curso más, todavía no estás preparado…”.

Ese es el famoso Síndrome del Impostor.

Y si dejas que se apodere de ti, terminarás encadenando curso tras curso sin atreverte a dar el salto nunca.

Una vez dominas los conceptos básicos del área en la que quieres montar tu negocio, la única forma de mejorar es la práctica.

4. ¿Qué pasa si pierdo lo que he invertido?

Esta es muy fácil: no inviertas mucho.

Sabemos que suena absurdo, pero lo decimos muy en
serio. Porque emprender un negocio online en realidad es bastante barato.

No necesitas alquilar un local ni nada, solo una web y un servidor donde alojarla.

Y un ordenador, claro.

Ojo, la inversión inicial que necesites variará según el modelo de negocio que
elijas. No es lo mismo ofrecer servicios que montar una tienda online con
stock, por ejemplo.

Pero la cuestión es que, si el dinero era tu mayor obstáculo, ve buscando otra excusa (o mejor aún, déjate de excusas y echa a andar).

5. No tengo claro cómo conseguir clientes por Internet.

Este punto podría ser la cara B del anterior.

Porque sí, emprender online es muy barato… pero también tiene sus complicaciones.

Si nunca lo has hecho, pasar de vender offline a online es difícil. Las reglas cambian, las estrategias son diferentes.

Pero lo que queremos transmitirte es que en realidad no es tan complicado.

Lo primero es tener una web. Incluso una con un diseño simple puede servirte para arrancar.

Aunque cuando acabas de arrancar quizá no te sea posible, lo ideal es que a medio y largo plazo combines el SEO y la publicidad en Google para captar más clientes (y desarrollar una estrategia más rentable). Ahora demos un salto al futuro.

6. ¿Y si tengo (demasiado) éxito con este proyecto?

A mucha gente le resulta extraño oír hablar de la muerte por éxito. ¿Cómo puede ser el éxito algo malo?

Y, sin embargo, seguro que tú ya sabes que es una posibilidad muy real.

Por ejemplo, supongamos que después de un tiempo, tu proyecto secundario ha crecido y te demanda cada vez más tiempo.

Llegados a este punto tienes que tomar una decisión, porque no puedes mantener dos empresas a la vez.

El problema es que no te gustaría ni abandonar el negocio en el que llevas años trabajando, ni dejar de lado este nuevo, que también te ilusiona. Pero o encuentras una solución, o el que acabará partido por la mitad serás tú.

¿Cómo lo haces?

Tienes dos posibilidades básicas:

1. Delegar: este momento llega tarde o temprano. Y aunque a veces resulta difícil, es necesario si quieres seguir creciendo. Tú decides si quieres delegar solo algunas tareas de tu negocio o dejarlo por completo en manos de otra persona para centrarte en tu nuevo proyecto.

2. Automatizar: otra opción muy popular es crear un embudo de venta automatizado, de manera que tú no intervengas nada o casi nada en el proceso. Por ejemplo, si eres asesor financiero, en lugar de atender directamente a tus clientes puedes volcar tus conocimientos en un curso online sobre educación  financiera.

Por supuesto, estas dos opciones se pueden combinar (puedes crear un curso online y contratar a profesionales para ofrecer soporte a los alumnos, por ejemplo).

¿Listo para superar tus miedos y lanzarte a emprender?

Si has llegado hasta aquí es porque, en el fondo, sabes que esos miedos que sientes ahora mismo no te van a frenar.

Y es que como te decíamos, ellos van a ser tus compañeros de viaje más fieles. Van a estar ahí durante todo el camino y los vas a notar más que nunca en los momentos difíciles.

Pero con el arsenal que te hemos dado, tienes suficiente para impedir que se conviertan en tu obstáculo para avanzar.

Ahora te toca a ti.

Da los primeros pasos y haz realidad ese proyecto con el que llevas tiempo soñando.

Nos vemos en el camino!